Psicología de la Salud y de la Calidad de Vida : La Artrosis

Listado y descripción de las conductas que propician un riesgo de sufrir el problema

             Tal como hemos visto en párrafos anteriores, desde el modelo biopsicosocial se explica la posibilidad de prevenir la artrosis con la práctica de diversas precauciones en diversos aspectos de la vida cotidiana y que van desde el cuidado en la alimentación como en la forma de realizar ejercicio. Del mismo modo que se ha demostrado la importancia de la prevención, los estudios científicos indican que existen conductas que aumentan el riesgo de sufrir artrosis. Observemos el siguiente cuadro que indica los factores implicados en el desarrollo de la artrosis y del que se derivará el análisis de conductas derivadas del mismo.

 

             Se observa que existen determinadas causas que escapan a la voluntad de quien padece de artrosis como es la edad, el género, los factores genéticos y los defectos congénitos de la articulación.

 

            Al mismo tiempo se pueden observar dos de las principales conductas con incidencia en la aparición de la artrosis: la obesidad y los traumatismos o microtraumatismos frecuentes si bien, no son las únicas ya que otros estudios apuntan a otras conductas que coadyuvan a la enfermedad y que en ocasiones están relacionadas.

 

            Otros autores plantean clasificaciones diferentes que  también nos permitirán aproximarnos a aquellas conductas/causas de la artrosis.

 

Se puede afirmar que las conductas causantes de artrosis son las siguientes:

 

o   Malos hábitos alimenticios que llevan a la obesidad.

 

o   Llevar una dieta alimenticia alcalinizante

 

o   Transportar pesos excesivos que producen sobrecarga de las articulaciones debido a determinadas actividades profesionales.

 

o   Repetición de movimientos en la vida profesional.

 

o   Transporte de  pesos excesivos que producen sobrecarga en las articulaciones por actividad física.

 

o   Realizar ejercicio físico, deportes, de forma excesiva con sobrecarga para las articulaciones del cuerpo.

 

o   Daño en la articulación por traumatismos previos.

 

o   Mantener posturas inadecuadas de pie, sentado y acostado. Por ejemplo, dormir sobre un colchón o somier muy blando, utilizar una almohada muy alta.

 

o   No utilizar medidas protectoras.

 

o   Sedentarismo

 

 

 

Realicemos un análisis más profundo de cada una de ellas :

 

            Malos hábitos alimenticios que llevan a la obesidad. Alimentación no saludable, monotemática (por ejemplo, siempre carne, siempre fritos etc.), precocinados, bollería industrial, alta en colesterol y grasas saturadas, baja en verduras, legumbres y frutas y desequilibrada en hidratos cardiosaludables, todo ello conduce al sobrepeso y posteriormente a la obesidad además de las enfermedades afines como son las cardiopatías y enfermedades coronarias.

 

            Llevar una dieta alimenticia alcalinizante. Tal como apuntábamos anteriormente “Hay “datos clínicos que han evidenciado que el empeoramiento del dolor y la inflamación articular característicos de la artrosis pueden tener que ver más con lo que comemos que con cuanto ocurre en la meteorología. La formación de ácido en el organismo depende fundamentalmente de la alimentación ingerida, y a más ácido, más inflamación y más dolor…”

 

            Transportar pesos excesivos que producen sobrecarga de las articulaciones debido a determinadas actividades profesionales. Los traumatismos pueden ser causa de artrosis, por ejemplo, una fractura articular constituye un ejemplo definitivo de esta afirmación. De modo que aquellas profesiones en las que la prevalencia de los traumatismos es mayor, la aparición de artrosis es mayor también. Existen otras profesiones en las que se producen microtrautismos cuya repercusión directa en la aparición de la artrosis no es directa pero si tiene influencia ya que un gran número de sujetos de profesiones como mineros, peluqueros, agricultores, conductores profesionales, trabajadores de la construcción, procesadores de alimentos y otros puestos laborales que requieren muchas horas de bipedestación desarrollan la enfermedad tras muchos años de ejercicio de la profesión.

Además del tipo de actividad es necesario tener en cuenta el número de horas de trabajo, de actividad física intensa como factor predictivo de determinados tipos de artrosis.

 

            Repetición de movimientos en la vida profesional. Determinadas profesiones requieren que los trabajadores realicen repeticiones de movimientos por lo que hacen un uso reiterativo de ciertas articulaciones (obreros, deportistas, carpinteros, agricultores…) Este esfuerzo repetido realiza una sobrecarga repetida de estas articulaciones durante períodos de tiempo prolongados por lo que es factible una lesión articular que posteriormente incidirá en el desarrollo precoz de artrosis.

 

            Transportar pesos excesivos que producen sobrecarga en las articulaciones por actividad física en la vida cotidiana. Al igual que en la vida profesional, en  la vida cotidiana todas las personas transportamos pesos, la forma y la frecuencia con que lo hacemos incide, tal como hemos comprobado, en la posible incidencia de la artrosis y por lo tanto, indicando un aprendizaje de una práctica oportuna en el transporte de pesos.

 

            Realizar ejercicio físico, deportes, de forma excesiva, así como con series repetitivas con sobrecarga para las articulaciones del cuerpo. Se produce una acumulación de riesgo de sufrir artrosis en los deportistas que acumulan lesiones como luxaciones, traumatismos severos, intervenciones que favorecen la aparición de cambios articulares postraumáticos. Afirman los estudios consultados que “es típica la artrosis de hombro en jugadores de béisbol, de cadera en jugadores de fútbol americano, artrosis femorotibial en futbolistas etc.” [En: http://www.elmedicointeractivo.com/Documentos/doc/artrosis.pdf]

 

            Daño en la articulación por traumatismos previos. Las lesiones producidas por traumatismo son el origen de entre un 5 y un 10% de las artrosis de cadera, sobre todo, unilaterales y en varones. La subluxación y la fractura de cadera son los factores de riesgo más importantes de este apartado.

 

            Mantener posturas inadecuadas de pie, sentado y acostado y en las actividades de la vida cotidiana. Sentarse inadecuadamente en las sillas y sofás, utilizando  sofás muy blandos que perjudican la postura de las distintas articulaciones y columna vertebral. Sillas sin reposabrazos, no utilizar atril para leer ni reposapiés. Mantener posturas durante mucho tiempo sin “estirar” las articulaciones y músculos (por ejemplo en la espera de una cola). Otras actividades que por cotidianas se les otorga poca importancia pero que su repetición las hace fundamentales en la prevención de determinadas lesiones, por ejemplo, dormir sobre un colchón o somier muy blando, utilizar una almohada muy alta, el modo de coger el teléfono no sosteniéndolo con el cuello con presión contra el hombro durante largos períodos de tiempo.

 

            No utilizar medidas protectoras que protejan las articulaciones y eviten lesiones en la práctica deportiva ( rodilleras, coderas….). Tal como hemos indicado, los traumatismos son predictores de futuras dolencias de artrosis, la protección de las articulaciones es fundamental para evitar el desarrollo de la enfermedad.

            Sedentarismo. El sedentarismo es una de las causas de deterioro de la salud general por varios motivos. En primer lugar por la necesidad de mantener el movimiento y la agilidad de las articulaciones y músculos del cuerpo humano así como la actividad cardiovascular que se ve favorecida por el ejercicio regular y en segundo lugar porque si a una dieta inadecuada se le añade la falta de ejercicio, la posibilidad de alcanzar sobrepeso y obesidad es altísima ya que se produce el fenómeno de ingerir más de lo que se quema con lo que se produce una acumulación de grasas de difícil eliminación. La recomendación no es realizar un ejercicio ni excesivo ni concentrado, la recomendación para salir del sedentarismo es realizar ejercicio moderado que no sobrecargue las articulaciones con regularidad semanal, se recomienda por ejemplo, una hora diaria tres veces en semana de caminata a buen ritmo (el ritmo se adaptará a las características de cada persona).

 

 

Comentarios

Imposible encontrar algo màs real y didàcticlo sobre la ARTROSIS, sin pecar de oportunista comento lo siguiente: Tengo artrosis de cadera izquierda, mi mèdico ya me dijo que deberìa someterme a cirugia o trasplante total de cadera, como recupero volumen o masa corporal perdida en tal zona, es decir, tengo la pierna izquierda mucho màs delgada, que hago, por favor respuesta... urgente. muchas gracias, corcial saludo desde Riosucio Caldas Colombia

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